Parque inundable Alfalares
Equipamiento comunitario
Querétaro, México
2024
El proyecto se concibe como un volumen unitario que, al alcanzar la altura y superficie máximas permitidas, se fragmenta estratégicamente mediante grandes espacios colectivos que definen el carácter espacial, social y climático del edificio. Estos vacíos perforan el volumen en todas las plantas y funcionan como espacios de relación que conectan visualmente el interior residencial con la ciudad exterior y con la plaza ajardinada que articula el interior de la manzana.
Al mismo tiempo, estos vacíos actúan como dispositivos pasivos de captación de luz y ventilación, con una disposición que genera un recorrido interior orientado a la regulación térmica. El edificio se configura así como un organismo poroso, sensible a su orientación y a su contexto, capaz de ofrecer confort ambiental mediante estrategias pasivas y de crear espacios intermedios de sol y sombra, aire y encuentro para sus habitantes.
En este sentido, la arquitectura se entiende no como un objeto cerrado, sino como un sistema ambiental continuo donde la relación entre masa y vacío define la calidad del habitar. La secuencia de espacios intermedios introduce gradientes de privacidad y uso, permitiendo transiciones suaves entre lo individual y lo colectivo, lo interior y lo exterior. De este modo, el proyecto no solo optimiza las condiciones climáticas del edificio, sino que también fomenta nuevas formas de convivencia basadas en la apertura, la relación visual y la apropiación compartida del espacio.